Aveces dos personas unen sus fuerzas, pero solo cuando ambas comparten un mismo objetivo. Esto puede beneficiar, o simplememte ir en tu contra, ya que das el permiso a la otra persona de estudiarte, de saber tus juegos y tacticas para hundirte, por eso mi ley fundamental es : No confies en nadie, y si lo haces puedes cometer un gran error. Por desgracia he aprendido demasiado pronto sobre la desconfianza, tanto que ahora estudio a cada persona, sus gestos, sus actos, su manera de hablar... Y es que alguien sabio me dijo una vez que los pequeños detalles son los que mas cuentan. Las personas son como una moneda, tienen dos caras, la que prefieres y la que no.
No soy tu enemiga, pero tampoco tu aliada.
jueves, 2 de enero de 2014
La desconfianza.
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